lunes, noviembre 20, 2006
Estudio laboral: Ingenieros, los mejor pagados; psicólogos, los que más rotan
Escasa estabilidad en el empleo durante los primeros años, amplias brechas salariales en contra de las humanidades y ciencias sociales y relativa discriminación salarial entre hombres y mujeres es el panorama que espera a los jóvenes chilenos que ingresan al mercado laboral.
El estudio que presenta Economía y Negocios es un proyecto desarrollado por Trabajando.com con la colaboración de los académicos José Joaquín Brunner y Patricio Meller, el que fue elaborado sobre la base de 550.000 personas y 41 universidades que representan al 85% de los técnicos y profesionales.
Entre otras conclusiones, el sondeo entrega luces que no dejan de sorprender: entre el primer y tercer año de trabajo, los técnicos y profesionales que más rotan deben aprender a lidiar con casi cuatro empleadores que son distintos.
Civiles que al quinto año de agresados cuadruplican a los humanistas en términos de ingresos; profesionales que suman casi cuatro empleadores distintos en los tres primeros años de carrera y unas pocas carreras en que ellas ganan más que ellos configuran el actual panorama laboral.
En materia de oferta y demanda de técnicos y profesionales, el panorama no da como para brindar. Todos y cada uno de los preconceptos que cualquier lego maneja respecto al futuro laboral que espera a cientos de miles de jóvenes chilenos, son ciertos: alta rotación durante los primeros años de carrera, brechas salariales superiores a 30% entre hombres y mujeres, carreras saturadas, bajos salarios para las disciplinas propias de las humanidades y las ciencias sociales, predominio sin contrapeso de las ingenierías, necesidad urgente de modernizar los modelos educativos y acercarlos a lo que el mundo del trabajo exige...
El estudio de mercado laboral que presenta Economía y Negocios es un proyecto desarrollado por Trabajando.com con la colaboración de José Joaquín Brunner y Patricio Meller, que se elaboró sobre la base de 550 mil currículos y 41 universidades que representan al 85% de los técnicos y profesionales de Chile.
¿Luces? Entre el primer y el tercer año de trabajo, los profesionales que más rotan deben aprender a lidiar con casi cuatro empleadores distintos. Recién al quinto año descubren y comienzan a experimentar una sensación de relativa estabilidad en el empleo.
Ahora, aventurarse con un juicio en términos de si aquello es bueno o malo, resultaría apresurado. Tal como advierte el académico de la Universidad de Chile, Patricio Meller, la señal importante para los estudiantes es que "la rotación se va moderando recién hacia el quinto año" y eso puede responder a decisiones voluntarias -no les gustaba el trabajo- o involuntarias -son despedidos sin drama porque no salen bien formados de las universidades o porque la sobreoferta de ciertos profesionales los torna prescindibles y pocos empleadores incurren en mayores esfuerzos de retención.
El gerente general de Trabajando.com, Juan Pablo Sweet apunta en la misma línea. A su juicio, aquí pueden estar conspirando dos fuerzas bien definidas: falta de compromiso durante los primeros años de carrera y un modelo educativo que tiende a arrojar al mercado estudiantes con un perfil cercano al commodity: "Una teoría es que algunas carreras estén orientadas en extremo a lo teórico, sin competencias blandas y bajo un régimen de trabajo muy distinto al que los alumnos encuentran en el mercado, pero sobre eso no hay juicios categóricos todavía".
La hegemonía de los ingenieros
Como era de suponerse, la hegemonía de los ingenieros en términos de ingresos al quinto año de egresados no tiene contrapeso. Encabezan la clasificación los egresados de Ingeniería Civil Electrónica, con un sueldo bruto que casi cuadruplica a los que cierran la lista (Educación Parvularia y Diseño, entre otras). Si bien aquello ya es un dato a considerar, más relevante aun es lo que puede inferirse en términos de la relación salarial que se establece entre carreras técnicas y carreras universitarias. Tal como advierte Futuro Laboral, existen al menos doce carreras impartidas por centros de formación técnica que están mejor remuneradas por el mercado que unas quince carreras universitarias de cinco años de duración y más.
Más que juzgar la mayor/menor valoración que la sociedad hace de algunas áreas del saber, lo importante en todo esto -explica Meller- tiene que ver con un hecho irrefutable: a veces no resulta racional dedicar cinco años de estudio a una carrera que permitirá obtener remuneraciones inferiores a las que ofrecen una serie de carreras de tres años.
Técnicos en Prevención de Riesgos, Técnicos en Sistemas, Refrigeración, Control de Calidad, entre otras, ofrecen perspectivas económicas bastante más atractivas que Artes, Música o Psicopedagogía, por nombrar algunas elegidas al azar. Esto, sin considerar el peso de las vocaciones a la hora de elegir qué estudiar, claro está.
En algunas carreras, ellas sacan ventaja
En materia de salarios, las intuiciones no operan a la perfección. Se supone que en la inmensa mayoría de las disciplinas ellos ganan más que ellas. Pero esta vez, surgen sorpresas. Es cierto que en carreras tradicionales, como algunas Ingenierías y Derecho, las muejere ganan entre 25% y 32% menos que los hombres. Pero al mismo tiempo, en carreras emergentes, como Administración de Empresas de Servicios o aquellas vinculadas al Diseño, ellas ganan entre 20% y 36% más que sus pares hombre.
Fuente: El Mercurio
La crisis de las carreras universitarias. O se reinventan o se acortan
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TALLER CONFIANZA, CARRERAY EMPLEABILIDAD
Cuando decimos carrera no decimos trabajo. Hay personas que tienen trabajo, pero no tienen carrera. Carrera es la orientación a seguir en la vida, tiene que ver con la identidad pública que quiero cultivar en el mundo de intereses y preocupaciones humanas, donde mi “saber hacer” puede agregar valor.
Esto plantea nuevos desafíos a la formación profesional de los estudiantes de ingeniería. Prepararlos para leer el mundo y atisbar los cambios, escuchar preocupaciones, hacer ofertas significativas que se hagan cargo de preocupaciones concretas, evocar confianza, trabajar en red, constituir y liderar equipos y proyectos, en fin, habilidades que van más allá de las destrezas funcionales “duras” en las que han sido formados.
Objetivo del Taller:
Sensibilizar a los participantes con las transformaciones en el mundo del trabajo e iniciar el aprendizaje de habilidades básicas para moverse en las nuevas realidades.Ejes de conversación y práctica:
- Los cambios en el mundo del trabajo y el desafío de emprender: “Yo como Empresa de Servicios Profesionales”.
- La mejor estrategia: Conocerse a sí mismo (Peter Drucker).
- Evocar confianza en los dominios de:
o las destrezas (“know how”)
o la responsabilidad (impecabilidad)
o la sinceridad (ética cotidiana).
- La carrera como construcción de mi identidad pública en el mundo.
- La oferta que soy y la empleabilidad.
- Gestión de carrera: redes, socios y trabajo colaborativo.
- Aprender a aprender: el aprendizaje a lo largo de la vida.